Desde muy pequeña sentí que mi cuerpo necesitaba usar canales de comunicación diferentes y fue así como tomé la decisión, osada para muchos, de estudiar Pedagogía en danza contemporánea. Este fué el primer paso para descubrir que amo enseñar desde el cuerpo, a guiar a otros a conocerse, escucharse y cultivar la observación.

Mientras estudiaba danza, también aprendí 2 métodos que ampliaron mi mirada hacia la consciencia corporal como son la Eutonía y Feldenkrais y con estas herramientas estuve 10 año de mi vida vinculada a la danza y a su enseñanza. Fue en ese periodo donde comencé a practicar Ashtanga yoga y prontamente mi experiencia física se abrió a un mundo que me cautivó, descubrí que esta disciplina no sólo me proporcionaba beneficios a nivel físico como entrenamiento, sino también, a nivel energético y emocional, que era un espacio de refugio donde se mezclaba la disciplina y el autocuidado.

El año 2013 me formé en Hatha Vinyasa yoga en Yoga and Yoga Bcn y descubrí una manera amable y creativa de enseñar, con fuertes bases pedagógicas y técnicas para guiar de manera segura y adaptada a las necesidades de un cuerpo.

Además el año 2018 me formé como maestra de Yin yoga, disciplina que me apasiona y que me ha dado una perspectiva mucho más amplia de mi espacio de estudio.

En la actualidad dedico mi vida profesional a hacer lo que más me gusta y apasiona, acompañar en este camino de aprendizaje y consciencia  a otros y  aprender con ellos en su proceso.

He dedicado 17 años de mi vida a enseñar desde el cuerpo, primero danza contemporánea, expresión corporal, danza teatro, movimiento consciente y desde hace 7 años hatha vinyasa yoga. Me apasiona el cuerpo como objeto de estudio y el yoga me ha permitido ahondar más aún en los beneficios que tiene una práctica continuada y consciente. Actualmente enseño hatha vinyasa, movimiento consciente para el embarazo, yin yoga, y doy talleres  de yin y yang yoga para cada estación del año.

Mis clases son dinámicas y con espacios nutritivos para la observación, si bien usamos los principios del flujo continuo en cada secuencia, me interesa el momento de escucha en asana para asentar las bases de la atención refinada, respirar cada postura y su forma, sentir el espacio en el cuerpo. Las sesiones incorporan la ejecución de acciones energéticas para mantener las asanas, como son la respiración consciente y el uso de bandhas.

Cada sesión es un llamado a la auto-escucha, una preparación para ahondar conscientemente en nuestro territorio físico y crear consciencia del estado de nuestra mente y su disponibilidad.

El yoga para mi es una ventana por donde miras el mundo, que te enseña a reconocerte y a sentir que formas parte de un todo.